En esta sociedad en la que vivimos, son muchas las personas que se encuentran sobrecargadas de responsabilidades, unas son necesarias y adquiridas con gusto y otros son externas al individuo y ajenas a sus necesidades reales. Muchas veces estos dos tipos se confunden dando lugar a un día a día cargado de tensiones, prisas y actividad.
es ya harina de otro costal, es aquí donde los pacientes acuden quejándose de “ansiedad” más que de depresion, sin embargo no existe ansiedad como tal. El episodio depresivo mixto se define como una mezcla de sintomatología depresiva e hipomaníaca, el paciente presenta gran tensión interna que él define como ansiedad, es lo que subjetivamente creen que padecen, por ello esta es la forma de depresión más delicada de tratar. Si no se trata adecuadamente se forma una espiral de aumento de dosis de ansiolíticos, cada vez más, empeora el estado de ánimo, y el cuadro no se resuelve. Requiere una técnica diferente de tratamiento. Además el riesgo de un tratamiento inadecuado puede conllevar, el convertir una depresión unipolar a bipolar, de hecho, durante el curso natural de la enfermedad, la aparición de un episodio depresivo mixto es un marcador de conversión a bipolaridad.
Es por lo tanto muy importante distinguir los sintomas entre la ansiedad propiamente dicha, y el estado de agitación interna emanado de una depresión mixta, porque los tratamientos son diferentes y las consecuencias para la salud del paciente son determinantes.